viernes, 22 de febrero de 2013

Día 1.

Nada como hablar con esa persona especial, decirle lo que piensas de ella. Todo un anillo envuelve todas las historias que hemos vividos desde el primer día, tanto los errores como los motivos de felicidad fueron claros hechos de nuestra historia. Una mirada que mira a otra mirada, esa mirada que mira a unos labios que desea, y ese deseo a comernos la boca delante de toda esa ciudad.

¡QUE LE DEN AL MUNDO!

Si yo estoy contigo solo estamos tu boca y yo, las personas no existen, los relojes se paran, una lengua intercambia saliba con su otra lengua correspondiente. No se necesita nada más.

Eso sí, acompañarla a casa sonriendo que no falte, la clave es hacerla sonreir todos los días. Siempre que que la hagas sonreir sonreirás tú, cae de cajón y es así.


Me gusta, todas tus historias, y que este "nadie se interpondrá entre nosotros" siga adelante.

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